Estoy contenta. Y tengo mi razón...
A veces en caliente, a veces en frío, pero siempre escritas desde un corazón que no deja de sentir(te)
jueves, febrero 07, 2008
martes, enero 29, 2008
Menos mal que salí de allí
Sé que ya no es mi guerra, pero no puedo evitar indignarme al leer determinadas cosas que siguen pasando en Riaza.
La semana pasada han tenido las votaciones a la jornada continua del centro. Ya sabíamos todos los que hemos pasado por ahí el resultado, pero están en su derecho de intentarlo. Bueno, no sólo ha ganado el no (como era de esperar) sino que, por lo visto, se planteó una campaña electoral bastante sucia: padres colgando carteles en contra de la jornada, profes haciendo campaña en clase... Y ahora, por si fuera poco ver al enemigo derrotado, escriben en el foro de su pueblito cosas como que lo único que quieren es trabajar nada y menos, que los maestros somos unos jetas (yo ya no estoy allí, pero sigo siendo maestra...) y que, menos mal(!!!!!!) que los que hay en el equipo directivo de allí son sensatos porque no saben qué pasará cuando se vayan.
Y yo me pregunto... ¿nadie les ha dicho qué tipo de gente tienen en ese equipo, cómo tratan a los niños y los profes y qué tipo de cosas hacen en ese "SU colegio"?
No hay peor ciego que el que no quiere ver...
Ah, me reafirmo: MENOS MAL QUE SALÍ DE ALLÍ
domingo, enero 27, 2008
jueves, enero 24, 2008
miércoles, enero 09, 2008
miércoles, noviembre 28, 2007
Acabo de leer una frase que, en este día, viene que ni pintada: "El placer y el dolor se acuestan en la misma cama" (Proverbio checo)
Hoy es mi cumpleaños (ya 28 años) y he sido feliz con los niños que se han portado genial y me han hecho miles de regalos y, sobre todo, me han hecho sonreir mucho. Pero, por otra parte, mi padre, que había ido a comer conmigo, se ha tenido que volver a la carrera porque han ingresado a mi tía Mari. Tras unos análisis el oncólogo le ha dicho que, probablemente, sea la última vez que la ingresen.
Un nuevo marrón para mi padre, que se lo ha comido él solito, para variar un poco.
De momento paciencia, no quieren que vaya a Palencia porque "no pinto nada allí" y "asustaría a mi tía" así que, de momento, me quedo. Mañana... Dios dirá.
lunes, noviembre 05, 2007
Pensaba
Pensaba hablar de cosas bonitas aquí: de responsabilidades, de confianzas, de la comunidad, de mi casa y mis amigos, del cole. Pero, de repente, sólo puedo hablar, desde esta clase vacía que ahora me mira con mochilas colgadas y con un silencio inusual, de mis chicos y sus regalos.
Ellos, cada día, me regalan mil sonrisas, mil momentos para recordar (aunque, maldita memoria de pez, casi no recuerde ninguno), mil confidencias. Y eso, para mi, vale mucho.
Hoy se han quedado castigados unos cuantos por tener una bici (dos ceros) en inglés y el último en marchar ha sido uno de los que más guerra me dan, pero de los más honestos. He aprovechado para hablar con él, antes de que se fuera, sobre por qué sus exámenes estaban ultimamente desastrosos (peor que de costumbre, ya que el enano no es especialmente bueno) y ha empezado a llorar, desesperadamente, porque su madre está mala. No sabe lo que tiene ni qué va a pasar. Y él tiene un miedo atroz a esa enfermedad que desconoce. Quizá dándole información y hablando con él esa madre, con tanto miedo como él, podría calmarle un poco el alma. He tratado de tranquilizarle, de darle un poquito de luz para su oscuridad y le he animado a preguntar. Espero que esté más tranquilo.
Agradezco tanto sus lágrimas, su confianza en mi que, verdaderamente, estoy emocionada...
martes, octubre 09, 2007
Estás en lo alto de la montaña rusa cuando tu carricoche decide pararse, no andar más y dejarte allí, en la cresta de la ola. Hasta ese momento, mientras subías, lo único que hacías era pensar en el ascenso y ver las vistas sin pensar que, en algún momento, deberías bajar de ahí, sin pensar que esa ola rompería contra la arena todas tus sonrisas.
Hiciste bien en no pensarlo, nenita, no ha sido eso lo que ha pasado. Alguien dio al pause y todo se quedó detenido, el coche, la ola, las risas... Ahora hay que bajar de allí, empezar a hacer la escalada inversa.
¿Lo importante? Lo que sigue.
jueves, octubre 04, 2007
Despegada de la realidad por estar pegada a otras realidades. Vaya locura es septiembre; éste ha venido cargado de momentos acelerados, de gente corriendo alrededor y de libros que se acumulan, todavía, en esta mesa que debería servirme para trabajar.
Tengo ganas de que pase la locura, de centrarme y de sentirme bien aquí de nuevo. El cole, la situación allí, el que nos lo estemos cargando empeñándonos en nuestras individualidades en lugar de trabajar por el bien del equipo está haciendo que lo que yo veo este año no se parezca a lo que vi el año pasado.
Supongo que todo volverá a la normalidad o que me acostumbraré a vivir así, yendo al cole, saludando a la gente por quedar bien y metiéndome en mi clase a estar con mis chicos tratando de hacer las cosas bien. No es poco, profesionalmente hablando, pero, desde el punto de vista personal, me deja con un sabor amargo.
Tengo ganas de que pase la locura, de centrarme y de sentirme bien aquí de nuevo. El cole, la situación allí, el que nos lo estemos cargando empeñándonos en nuestras individualidades en lugar de trabajar por el bien del equipo está haciendo que lo que yo veo este año no se parezca a lo que vi el año pasado.
Supongo que todo volverá a la normalidad o que me acostumbraré a vivir así, yendo al cole, saludando a la gente por quedar bien y metiéndome en mi clase a estar con mis chicos tratando de hacer las cosas bien. No es poco, profesionalmente hablando, pero, desde el punto de vista personal, me deja con un sabor amargo.
miércoles, septiembre 26, 2007
Las palabras, en ocasiones, se esconden en los pliegues de las plantas de los pies. Y no consigo que suban. Quizá el lenguaje salga de los rincones cuando me sienta libre para hablar.
No es el único caso en el que me siento así. Hay otras muchas cosas de las que nunca he hablado en el blog y de las que he hablado pocas veces en mi vida en las que también me siento atada. Creo que todo tiene que ver. Tengo poca vergüenza, sí, vale, es cierto, pero es sólo para hablar de bobadas o para jugar, pero si debo hablar de mi vida, de cómo me siento o de cosas que he vivido, empiezo a notar cómo las palabras se van escondiendo entre los dedos, cómo se me van escapando pasito a pasito.
Sólo 27 años, pero demasiadas cargas a la espalda que me hacen esconder qué hay realmente tras la sonrisa.
Sueño, sueño, sueño.......
No es el único caso en el que me siento así. Hay otras muchas cosas de las que nunca he hablado en el blog y de las que he hablado pocas veces en mi vida en las que también me siento atada. Creo que todo tiene que ver. Tengo poca vergüenza, sí, vale, es cierto, pero es sólo para hablar de bobadas o para jugar, pero si debo hablar de mi vida, de cómo me siento o de cosas que he vivido, empiezo a notar cómo las palabras se van escondiendo entre los dedos, cómo se me van escapando pasito a pasito.
Sólo 27 años, pero demasiadas cargas a la espalda que me hacen esconder qué hay realmente tras la sonrisa.
Sueño, sueño, sueño.......
lunes, septiembre 24, 2007
MI NO BODA
Los que entráis por aquí sois gente de confianza, así que aquí os dejo la dirección del blog que estamos llevando a cabo mis amigas y yo en relación con la que será la fiesta de inauguración del piso de Burgos. No os voy a dar muchos detalles, podéis ir leyéndolo por ahí. Se admiten todo tipo de bobadas e ideas. Un beso
http://mi-no-boda.blogspot.com/
http://mi-no-boda.blogspot.com/
Tan lejos y tan cerca, volando tan alto y tan bajo. Descendiendo a los sótanos de las conversaciones entre sábanas y subiendo a la azotea de un estudio que conozco como si fuese mío. No me gustan las montañas rusas pero no me quiero bajar; nunca antes nadie me había escrito un cuento en medio de toda la locura.
miércoles, septiembre 05, 2007
Trocitos
Robo tiempo a la vida escondiéndome tras una pantalla que oculta el brillo de unos ojos que no dejan de buscar nunca a quien está enfrente.
Ahí se esconden tantas verdades, tantas personas, que ya no distingo si tú estás de frente, enfrente o si te escondes dando la espalda a esta realidad que no conozco pero intuyo está más allá de un paso por delante de mi.
Has venido, como siempre, para irte. Para desaparecer al llegar a una casa “de verdad” Quizá ese era el espíritu que pensábamos que nos unía: los dos soñábamos con lo mismo, pero en lugares distintos. También es casualidad…
Siempre he soñado. Da igual con qué o con quién. Lo importante es que lo hago y no voy a dejar de hacerlo porque los sueños alimentan mi alma con alas que no se queman según me acerco al sol. Intentaré recordarlo: las alas de los sueños son ignífugas.
Escuchar el miedo, mi miedo. Y correr tras él para que no se escape, mirarle a los ojos, decirle que no volverá a quitarme las ganas de vivir. Una autovía, la velocidad y la angustia son sólo un mal recuerdo. El miedo tiene rostro, tiene nombre. Y se va, le echo.
Tienes mi atención. Esa que sólo pongo en casos especiales. Esa en la que mi mirada se mueve contigo. Inténtalo. Suéltame. Déjame bailar…
Me he ido, pero sabes que lo he hecho todavía más cerca de ti, aunque los desayunos no sean contigo. Pero la distancia no se mide en km. No entre nosotros. Y te quiero, papi.
Empiezo el final de un ciclo y una parte importante de sus vidas. Caminaremos juntos y saldrá bien. Yo voy a dar lo mejor de mi. ¿Ellos?
Ahí se esconden tantas verdades, tantas personas, que ya no distingo si tú estás de frente, enfrente o si te escondes dando la espalda a esta realidad que no conozco pero intuyo está más allá de un paso por delante de mi.
Has venido, como siempre, para irte. Para desaparecer al llegar a una casa “de verdad” Quizá ese era el espíritu que pensábamos que nos unía: los dos soñábamos con lo mismo, pero en lugares distintos. También es casualidad…
Siempre he soñado. Da igual con qué o con quién. Lo importante es que lo hago y no voy a dejar de hacerlo porque los sueños alimentan mi alma con alas que no se queman según me acerco al sol. Intentaré recordarlo: las alas de los sueños son ignífugas.
Escuchar el miedo, mi miedo. Y correr tras él para que no se escape, mirarle a los ojos, decirle que no volverá a quitarme las ganas de vivir. Una autovía, la velocidad y la angustia son sólo un mal recuerdo. El miedo tiene rostro, tiene nombre. Y se va, le echo.
Tienes mi atención. Esa que sólo pongo en casos especiales. Esa en la que mi mirada se mueve contigo. Inténtalo. Suéltame. Déjame bailar…
Me he ido, pero sabes que lo he hecho todavía más cerca de ti, aunque los desayunos no sean contigo. Pero la distancia no se mide en km. No entre nosotros. Y te quiero, papi.
Empiezo el final de un ciclo y una parte importante de sus vidas. Caminaremos juntos y saldrá bien. Yo voy a dar lo mejor de mi. ¿Ellos?
Estoy reanudando mis rutinas. Y la primera es la de no hacer nada. Llevo en Burgos desde el sábado y lo único que he hecho ha sido contemplar mi casa, tomar posesión de mis espacios (nuevos espacios) y comer. Bueno, también he ido a trabajar un poco, pero poco, que es principio de curso y lo único a lo que nos estamos dedicando es a reunirnos, aunque yo tenga que colocar mi clase antes de que el lunes vengan mis enanos.
Hoy hice una primera intentona sobre cómo poner las mesas: un niño más que el año pasado y un año más grandes, así que a ver dónde les meto a todos!!
Pero estoy contenta, me alegra estar tomando posesión de este espacio nuevo; me alegra estar empezando a sentir esto como mi casita (aunque siga viendo demasiadas carencias) y me alegra la sensación de que este va a ser un buen año, aunque no me dé especial buen rollo lo que estoy viendo en el cole con algunos de los nuevos. Pero mi vida, como siempre, está llena de muchísimos más matices y más colores. Colores que estoy aprendiendo a combinar y matices con los que estoy aprendiendo a dibujar mi futuro.
Sigo tomando el timón de esta vida, la mía, que, durante este verano, me ha hecho sonreír, reír, emocionarme y enfadarme. Y me siento viva, vaya si lo hago...
Por cierto, qué ganas de hacer la fiesta!!!!!
Hoy hice una primera intentona sobre cómo poner las mesas: un niño más que el año pasado y un año más grandes, así que a ver dónde les meto a todos!!
Pero estoy contenta, me alegra estar tomando posesión de este espacio nuevo; me alegra estar empezando a sentir esto como mi casita (aunque siga viendo demasiadas carencias) y me alegra la sensación de que este va a ser un buen año, aunque no me dé especial buen rollo lo que estoy viendo en el cole con algunos de los nuevos. Pero mi vida, como siempre, está llena de muchísimos más matices y más colores. Colores que estoy aprendiendo a combinar y matices con los que estoy aprendiendo a dibujar mi futuro.
Sigo tomando el timón de esta vida, la mía, que, durante este verano, me ha hecho sonreír, reír, emocionarme y enfadarme. Y me siento viva, vaya si lo hago...
Por cierto, qué ganas de hacer la fiesta!!!!!
jueves, agosto 30, 2007
lunes, agosto 27, 2007
Hoy, hablando con un amigo, me he acordado de nuevo de lo que fueron las sensaciones que tuve hace algo más de un año. Riaza, sí, de nuevo Riaza.
Me decía mi amigo que ya cambiaré, que ya dejaré de confiar en la gente tal y como lo hago ahora, porque piensa que doy demasiada importancia a las relaciones personales. Y me he visto reviviendo los peores momentos allí; esos en los que pensé que jamás volvería a confiar en nadie, esos en los que toda la gente parecía culpable de traiciones que nunca cometieron.
No quiero volver a no confiar en nadie, creo que eso fue lo que me llevó al nivel de destrucción que alcancé. Recuerdo cuando Santos me dijo que pusiera nombre a mis fantasmas, que intentara hacer una lista con todas las cosas que me estaban haciendo daño y a las que tenía miedo. Ya no recuerdo las que puse (fueron tantas…) pero ahora, con la cicatrización producida por el tiempo, sí sé un nombre importante: desconfianza.
No sé vivir pensando que la gente me quiere hacer daño. Llamadme ingenua, tonta o ilusa, pero no entiendo por qué tengo que ir siempre mirando hacia atrás a ver si alguien me clava un puñal. Prefiero confiar en la buena gente, en las buenas intenciones. Aunque luego me vengan mal dadas, o aunque luego me llamen Heidi.
Me decía mi amigo que ya cambiaré, que ya dejaré de confiar en la gente tal y como lo hago ahora, porque piensa que doy demasiada importancia a las relaciones personales. Y me he visto reviviendo los peores momentos allí; esos en los que pensé que jamás volvería a confiar en nadie, esos en los que toda la gente parecía culpable de traiciones que nunca cometieron.
No quiero volver a no confiar en nadie, creo que eso fue lo que me llevó al nivel de destrucción que alcancé. Recuerdo cuando Santos me dijo que pusiera nombre a mis fantasmas, que intentara hacer una lista con todas las cosas que me estaban haciendo daño y a las que tenía miedo. Ya no recuerdo las que puse (fueron tantas…) pero ahora, con la cicatrización producida por el tiempo, sí sé un nombre importante: desconfianza.
No sé vivir pensando que la gente me quiere hacer daño. Llamadme ingenua, tonta o ilusa, pero no entiendo por qué tengo que ir siempre mirando hacia atrás a ver si alguien me clava un puñal. Prefiero confiar en la buena gente, en las buenas intenciones. Aunque luego me vengan mal dadas, o aunque luego me llamen Heidi.
sábado, agosto 25, 2007
(NO) IBA A VOLVER A HACERLO
Ayer fue día de reencuentros, o de encuentros, si es que uno considera que no haberse encontrado nunca antes en un face2face es no haberse encontrado nunca. Tiempo ha que yo dejé de moverme en determinados mundos a conocer gente, ya no confío en algo que no sea estar con la persona, mirarla a los ojos y sentir que funciona eso que llamamos química. Pero ayer estuve con alguien con quien la había aun antes de habernos encontrado. Quizá por eso (y también porque el que se dedique a lo que se dedica me daba tranquilidad) me decidí a hacerlo.
La sorpresa fue grata: él llegó hasta mi ciudad con un amigo. Nos encontramos y todo, a partir de ahí, fueron encuentros: encuentros con sus caras, con sus risas, con sus ojos, con sus voces, con sus manos... Y no fuimos extraños, ni ellos ni yo. Tanto es así que nos fuimos al hotel (sorprendente poder de convicción el mío) y me sentí como en casa con ellos. Tras estar allí me gané el apodo de "achuchable" (bueno, en realidad esta es la adaptación final) y yo también se lo daría a alguno de ellos.
Acabamos el viaje en Burgos, mi ciudad, no eterna, pero mía ya, leyendo su historia escrita en piedras y traduciéndola en los bares al son de buenas conversaciones. Quizá no volvamos a encontrarnos o quizá sí. Sólo sé que el no se convirtió en sí de nuevo en mi vida y, en este caso, no me lamento de nada.
La sorpresa fue grata: él llegó hasta mi ciudad con un amigo. Nos encontramos y todo, a partir de ahí, fueron encuentros: encuentros con sus caras, con sus risas, con sus ojos, con sus voces, con sus manos... Y no fuimos extraños, ni ellos ni yo. Tanto es así que nos fuimos al hotel (sorprendente poder de convicción el mío) y me sentí como en casa con ellos. Tras estar allí me gané el apodo de "achuchable" (bueno, en realidad esta es la adaptación final) y yo también se lo daría a alguno de ellos.
Acabamos el viaje en Burgos, mi ciudad, no eterna, pero mía ya, leyendo su historia escrita en piedras y traduciéndola en los bares al son de buenas conversaciones. Quizá no volvamos a encontrarnos o quizá sí. Sólo sé que el no se convirtió en sí de nuevo en mi vida y, en este caso, no me lamento de nada.
miércoles, agosto 22, 2007
AKELARRE
A veces no sabemos leer las señales que nos envían las brujas que se han reunido antes que nosotras. Quizá por eso ayer no comprendimos que el que la primera botella de lambrusco estuviese picada nos quería decir algo.
Así fue. Parece que el vinagre tenía que estar presente en nuestra reunión y, al irse por el fregadero, tuvo que aparecer reencarnado en lágrimas.
A veces las brujas no se explican bien, y yo soy novata en el arte de la dulzura. Pero quiero ir aprendiendo y con vuestra mano, mientras me corregís como siempre hacéis, conseguiré encontrar el conjuro adecuado para que mis voz y mis palabras suenen suaves, porque si alguna misión tienen nuestros akelarres es la de hacer que, juntas, el mundo sea mucho más fácil.
Para quien es, con todo mi cariño…
Así fue. Parece que el vinagre tenía que estar presente en nuestra reunión y, al irse por el fregadero, tuvo que aparecer reencarnado en lágrimas.
A veces las brujas no se explican bien, y yo soy novata en el arte de la dulzura. Pero quiero ir aprendiendo y con vuestra mano, mientras me corregís como siempre hacéis, conseguiré encontrar el conjuro adecuado para que mis voz y mis palabras suenen suaves, porque si alguna misión tienen nuestros akelarres es la de hacer que, juntas, el mundo sea mucho más fácil.
Para quien es, con todo mi cariño…
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