viernes, agosto 12, 2011

Escribir

sin que salgan las palabras, con sonrisas, con imágenes, con¿tigo?

Un día y medio y el mundo está upside down, sé que no pasa nada, que las aguas vuelven a su cauce, que, algún día, esto quedará en una anécdota. Pero hoy... tengo tu imagen muy cerca.

jueves, junio 02, 2011

Escuchando... (¿me?)

A veces tengo la sensación de que seré una sufridora de Alzheimer (buf, la enfermedad del olvido: ¿es peor que te olviden u olvidar TODO?): no recuerdo conversaciones, cosas que he dicho... pero creo que todo es por falta de atención. En muchos casos mi escucha no es una escucha activa: no presto la atención debida. No valdría para psicóloga si no tengo un boli y un papel a mano: tomar apuntes es la única forma de tirar del hilito del globo para mantenerme unida a la tierra.
Otras me doy cuenta de que no es cierto, de que mi escucha activa es bastante buena: presto atención y hasta consigo decir algo interesante! Un logro para una rubia por la que poca gente daba un duro.
Y mira ahora, de "escuchante" (como dicen en la radio) de gente importante (no de los que salen en los MMCC, sino de los que entran en mi vida) y encontrando un sitio en esta vida que tanto se nos complica en ocasiones. Pero, ¿quién escucha a los que escucha? Para ser escuchado, primero, has de querer hablar y, algunas veces hablar, poner nombre a los fantasmas que te asustan, como decía Santos, simplemente es la mejor forma de asustarte.
No lo sé. No sé nada. O sí. Sé dar las gracias porque la confianza, esa que cada unx de los que estáis por aquí, por allí o por cada uno de los rincones de este corazón colmena, lleno de recobecos pero uno sólo al fin, habéis depositado en mí. Y perdonad mi torpeza, mi no saber...
Lo cierto es que lo único que tengo soy yo, es lo que os quiero y lo que quiero. Una vez más, como siempre: bienvenidxs a mi vida.

domingo, mayo 01, 2011

La Iglesia, "esa" Iglesia

Hace tiempo que estoy un poco descreída y no sé si este es el sitio donde venir a decirlo, donde venir a "limpiar" mis pensamientos, pero no se me ocurre un sitio mejor.

La Iglesia, esa en la que yo sí he creído, cada vez está más alejada de "mi" Iglesia, de la que yo creo y es que ver, hoy, la beatificación de Juan Pablo II, ver a Benedicto XVI besando una capsulita en la que está la sangre de su predecesor en el "trono" me ha retrotraído al S.XII, comprendo que en aquella época, alejada de todo lo que ahora consideramos siquiera sensato, guardaran las cuerdas vocales de S.Antonio de Padua (palabra, lo he visto) pero ahora... ¿quién ha tenido la maravillosa idea de sacarle un tubito en lugar de para hacerle un análisis para ponerselo a los fieles y que lo besen? ¿Estamos locos?

Cada vez estoy más lejos de ellos, de los que predican y a los que se les llena la boca de un Dios del que parecen tener el monopolio. Y yo no me los creo. Y eso me hace separarme del Dios que me cobija, que siempre lo ha hecho.Y eso me hace sentirme en medio de una tierra de nadie en la que la lucha por la existencia se hace feroz. ¿Existe o lo he soñado? ¿Existe o me lo he inventado? Existe, seguro, estoy tan segura como lo estoy de lo que he ido viviendo bajo su paraguas y sobre sus brazos durante estos 31 años. Existe, claro que existe, pero demasiadas veces las nubes no me dejan ver el Cielo.

martes, marzo 29, 2011

Vergüenza

Nunca había decidido dar este blog, no lo había hecho público por muchas razones, quizá la fundamental es porque todo lo que escribo aquí lo sangro: es tan mío que me emociona, incluso, leerlo después.
Pero he decidido compartirlo a pesar de la vergüenza. Tampoco es malo que te conozcan, al fin y al cabo. Ya está bien de llevar la máscara a todos lados. Con un poco menos de maquillaje, también se vive.

domingo, marzo 06, 2011

Tantísimo tiempo...

Hace tantísimo tiempo que no escribo... Y no hay razón para hacerlo ahora. O sí. Da igual, lo hago.


Hoy he leído que la mayoría de los que teníamos un blog hace tiempo lo hemos dejado abandonado y nadie escribe ya en ellos. Quizá esa es la razón: vengo porque no quiero que la vida que aquí dejé escrita se quede olvidada, como todos los diarios viejos que he ido tirando. Quiero que este blog siga vivo, que la memoria de lo que he ido escribiendo aquí siga latiendo. No es posible. No soy la misma que empezó a escribir hace ya unos cuantos años. Sin embargo siento que las palabras sin sentido (¿?) que plasmé tienen mucho que ver con lo que soy ahora. Soy, también, lo que en este blog describí que era. No soy más yo que cuando escribo y aquí lo hago sin miedos, desnudando mi alma más que en cualquier otro lugar. 


Palabras... Esas son las que definen mi vida, son las que suben y bajan por mi cuerpo para definir mi mente. Palabras.... Sólo eso y mucho más que eso, y es que las palabras no han sido nunca nada sin una voz que las acompañe. Sólo así cobran su sentido. Por eso aquí no lo tenían. El papel blanco, la pantalla del ordenador, las deja planas.
Palabras... Palabras con sentido, con sentimiento, con seguridad, con sencillez, con sensiblería en ocasiones, sensatas (alguna vez se me escaparon estas), pero siempre sentidas.
Palabras... Ni muchas ni pocas: las que necesitaba para explicar lo mucho que dolía o lo contenta que estaba. 
Palabras... Esas que ahora no salen ni aunque las busque. Esas que se han escondido en la comodidad del amor encontrado y asentado (si alguna vez el amor se asienta), esas que vuelan con las mariposas del estómago cuando viajo de su mano, esas que pensé que se iban a quedar en Burgos para siempre y ahora han decidido venir conmigo hasta Palencia, esas que siguen esperando la oportunidad de encontrar su sitio en la ciudad que dejó de serlo.
Palabras... Las que te describen, las que te adornan, las que te siguen, las que se diluyen con el tiempo.
Palabras, palabras, palabras. Sólo palabras y todo palabras.




Y hoy no salen las palabras: estamos a la espera de una prueba importante de mi sobri pequeño. Hoy no hay palabras, no hay nada. Sólo nervios atados al estómago. Irá bien, seguro, pero nos han robado las palabras.

sábado, agosto 21, 2010

eMail enviado y nunca recibido...

De vez en cuando no puedo evitar la nostalgia y las preguntas. Nos debemos una llamada, una conversación, un café.

No sé el cuándo, pero sí el cómo: mirándonos a los ojos y con el corazón en la mano. Creo que tengo que cerrar tu puerta pero no puedo; tu recuerdo sigue en medio...

Mi teléfono sigue siendo el mismo, aunque ya no suelo tenerlo encendido a las cinco de la mañana...

--- ¿Por qué duele tanto que alguien se marche sin despedirse, que no vuelva a cogerte el teléfono y que desaparezca de ese mapa que decidisteis hacer juntos? Cómo me grita tu silencio... ---

martes, julio 13, 2010

El gran día (¿?)

Mañana llegan las despedidas en Burgos. Cierre de una etapa a la espera de que, la que se abra, esté llena de grandes cosas también. Ahora me puede la impaciencia de una casa a medio hacer (por ser amable) y los nervios por empezar en un sitio nuevo. Y la pena. Dejar mi casa, mi ciudad, mi comunidad, mi sitio... y empezar a ser, de nuevo, aquí.

martes, julio 06, 2010

¿Hijos?

Dicen que los hijos duelen mucho. Yo me pregunto cuánto más que los sobrinos y si, en caso de que Dios quiera que yo tenga mis niños, podré soportar el dolor.


domingo, abril 11, 2010

Tarde

A veces llego tarde justo al sitio donde me interesa: tu lado.

Te abrazo...

lunes, marzo 29, 2010

¿Dios?

¿En nombre de qué mierda de Dios tiene el hombre derecho a poner bombas, abusar de niños o hacer barrabasadas?

Eso no es Dios. Ese no es Dios.

jueves, marzo 11, 2010

miércoles, marzo 10, 2010

Contraseñas

Tengo mi vida cada vez más protegida por contraseñas que voy olvidando por los caminos. Menos seguridad y más piel debería ser la consigna por la que entregarnos a esta misteriosa carrera que se llama vida. Menos seguridades, para afrontar la vida como quien abre un regalo. Más piel, para poder disfrutar de los que tenemos a nuestro alrededor sin reservas, poderles abrazar y sentir que, a pesar de las mil diferencias, todos luchamos (o deberíamos hacerlo) por lo mismo.

Pero a cambio, lejos de la piel, nos encerramos tras pantallas de ordenador y carreras de coches. Lejos de abrir los ojos al mundo que cada día aparece, nos cerramos tras contraseñas de números y letras mayúsculas y minúsculas para que nadie, ni aquellos que queremos, pueda entrar a "nuestra privacidad".

No quiero mi privacidad con aquellos a quien quiero. No al menos la falsa privacidad de quien tiene algo que esconder. Quiero mi rinconcito, mi momento de silencio, de serenidad, de calma, de Dios. Pero no quiero vivir escondida ni verme reducida a letras y números que esconden quien soy.

Soy yo. Cristina. La de siempre. Sin contraseñas.

domingo, diciembre 20, 2009

Fin de semana sola

He tenido un fin de semana "de soltera"; es una sensación nueva después de casi dos años: tres días (de no trabajo) sin Javi y para mí. Ha estado bien (aunque le echo tanto de menos...) y me ha servido para hacer oración (Jefe, bienvenido de nuevo a mi vida) y para pensar mucho en cosas que han ido sucediendo este tiempo.

He estado escuchando mucho al grupo de un amigo, chico con el que L salió durante una larga temporada y he estado pensando en su relación y en cómo acabó. Ella "milita" en los kikos, movimiento ultraconservador católico, y él es "tipo Javi", un ateo convencido que no cayó en sus redes ni sus catequesis. Esa fue la razón por la que se terminó: "jamás podremos estar juntos porque no compartimos lo fundamental" -me decía llorando-. A veces yo también me he sentido así: es dificil compartir la vida si no compartes lo fundamental, pero tengo mi comunidad que me apoya y me infunde ánimos para seguir porque me ven feliz: ellos ayudan a mantener viva mi fe y mi relación (es una Comunidad de Vida) y, sin embargo, L tuvo que renunciar a su felicidad (estoy convencida de que con nadie estaría como con él) por estar con alguien que pensara como ella. Se casó con JP después de llevar un año saliendo con él y seguro que ella recuerda la cara que se me quedó cuando me lo dijo tan bien como yo recuerdo la tarde que pasamos sentadas en el suelo de casa mientras ella lloraba porque no se sentía feliz. ¿Y por qué esto ahora? Hay un par de razones: la primera es Fidel y sus canciones tristes y la segunda es que la vida de L puede no ser lo que ella realmente quiere que sea y me da pena...

Y me siento cobarde por no haber sido capaz de sentarme con ella y decirle esto, decirle que en la vida cabe la Vida aunque él no la vea, decirle que Dios es Amor aunque él no lo vea y que bendice el amor. Pero esto es facil para mí porque ni me arriesgo a que me echen de mi comunidad ni tengo a mi familia en contra...

Doy gracias a Dios porque mi Comunidad, como ya he dicho, no tiene nada que ver con eso, porque ellos me animan a tirar para adelante con una relación que no tiene a Dios en el centro pero que me hace feliz y me hace tocarLe con las manos cada vez que le veo sonreir.

martes, diciembre 15, 2009

Felicitación de Navidad

Ojalá la Navidad nos llenara de buenos deseos por arte de magia, ojalá la Navidad nos trajera lucecitas de colores al alma y no sólo a la calle, pero me temo que estas Navidades serán, de nuevo, unas Navidades frías que intentaremos llenar con buen vino y mejor champán, con sonrisas y besos que, en el mejor de los casos, no significan nada y, en el peor, te venden imitando al buen Judas entregando al mejor Jesús que en estas fechas celebramos que nace.

No, no confío en que sean unas bellas Navidades blancas. No confío en que el Niño encuentre un hueco calentito en nuestras vidas. No confío en que seamos capaces de empezar de nuevo. No creo que decidamos nacer de nuevo y comenzar nuestra vida sin rencores. No lo creo.

Pero sigo viendo la ilusión en los niños. Sigo viendo la ilusión del Jesús que nace para darnos la oportunidad de nuevo. Sigo viendo que hay gente que se esfuerza cada día por hacernos a todos la vida más fácil. Y confío. Confío en ellos y en Él para que la Humanidad, para que nosotros, todos nosotros, seamos mejores.

Y me llena de felicidad ver que mis niños, Juan y Marcos, tienen todavía esa ilusión de quien despierta al mundo y espera de él poco más que calcetines de Papá Noel llenos de caramelos y un montón de regalos. Nada puede pasar y, sin embargo, todo es posible. Ellos, cada día, vuelven a nacer y nos enseñan una gran lección.

Ojalá que el Niño nos despierte con sus besos y nos regale caricias cada día. Que le dejemos entrar en nuestras vidas para que la Vida lo transforme todo.

Que no os falte la ilusión. Todo se puede.

Que tengáis muy muy felices fiestas.




"Yendo Contigo todo se espera, cada mañana es nueva"

lunes, noviembre 30, 2009

Parece que ha llegado la nieve. Quizá también la tranquilidad.

Espero no esperar. Espero no echar de menos. Espero, sólo espero...

domingo, agosto 23, 2009

Irlanda

Con la música de Brotes de Oliva de fondo (una buena forma de rezar cuando no hay palabras para hacerlo) pensaba en cómo han ido los siete días que he estado por Irlanda. Lo cierto es que quitando el cansancio que me hace pensar que me estoy haciendo mayor, no puedo quitarme de la cabeza cómo Dublin cambió mi vida, cómo aquello que viví allí ayudó, en gran manera, a dar la forma a la Cristina que, por ejemplo, hoy escribe este blog.
Fui con Javi a Dublin, quería que descubriese de mi mano aquella ciudad mágica y yo quería descubir, también junto a él, que aquello era mucho más que recuerdos. Por eso fuimos a ver a Michael y a Mabel, mi familia (no quiero poner comillas) irlandesa. Vale, mi inglés no es ni la sombra de lo que era, pero mi sentimiento allí, mis ganas de volver, de vivirlo al máximo no han cambiado lo más mínimo sino al contrario.
Dublin sigue sin apenas nada que ver pero con todo por vivir: sus gentes, sus cervezas, sus calles, sus tiendas... Todo eso hace que Dublin, el Dublin gris y frío, siga haciendo que tenga ganas de volver de nuevo.

lunes, julio 27, 2009

lunes, junio 22, 2009

El otro día tuve una conversación que llevaba tiempo esperando. Mentiría si dijera que me creo todo lo que allí se dijo. Es una pena que las personas nos empeñemos en mentir para mantener nuestra cara limpia pero es genial ver cómo las lágrimas limpian lo que todavía seguía sucio.

No, no me lo creo mucho, pero me parece un paso importante. Seguiremos caminando, espero, y esta vez con mucho mejor rollo.

Ojalá.

martes, mayo 26, 2009

A veces nos empeñamos en cosas imposibles, en viajes a la luna y en subidas y bajadas en una montaña rusa que no nos divierte sino nos marea. Entonces es la hora de renunciar al parque temático del tú para entrar en el parque íntimo del yo.

Gracias por haberlo hecho de esa manera tan tuya, tan nuestra en su momento, con risas. Y gracias por la conversación de ayer; fue, como siempre, un lujo tenerte al otro lado del teléfono.

miércoles, mayo 13, 2009

Pensaba (por fin) en la gente que he ido conociendo por este no-mundo que es internet. Es curioso cómo hay gente con la que, en tiempos, logré una cierta "intimidad", una confianza, hoy algunos de esos (y lo pongo en masculino por ese complejo de abeja reina que tengo que me hace espantar a las chicas de mi vida) son mis amigos amiguísimos (chiquitín, ¿qué haría sin ti?), otros siguen ahí, a una distancia razonable (gracias, loque ;D) pero muchos, muchísimos con los que compartí muchas muchas horas simplemente han ido desapareciendo. Hay incluso gente a la que conocí, con quien compartí charlas, risas e incluso un viaje (*) y se esfumó.

Es curioso, hoy pensaba en ello al ver la página web del curilla (*) del viaje y se me ocurría la cantidad de gente en la que vas dejando un poco de tí, un poco de todo aquello que eres; toda la gente en quien dejas caricias, abrazos, palabras y luego desaparece... Y la de gente que aparece de nuevo por su única pretensión de no ser olvidados (el otro día me llamó uno salido de quién sabe cuándo a las mil de la madrugada porque había encontrado mi número y quería saber exactamente quién era yo).

No tantos han dejado huella... (gracias a los que sí lo hicieron, por ellos, también, soy ahora quien soy)